Dos años han tenido que aguardar las bestias para asaltar de
nuevo las calles de Acehúche y poder lucir, por segunda vez, la
vitola de Fiesta de Interés Turístico Nacional. Las Carantoñas,
como Jarramplas, regresan tras un paréntesis por la pandemia
que a los acehucheños se les ha hecho largo.
