La provincia cacereña es la séptima de España con mayor riesgo
de exclusión financiera. Así lo puso de manifiesto este año un
estudio del Banco de España, que estipulaba que, al menos, un 15%
de los habitantes de la provincia no disponían de un cajero para
sacar efectivo, y tienen que desplazarse un mínimo de 5 kilómetros
para obtener dinero con la tarjeta.
