Guadalupe quiere seguir explotando su estampa idílica de
cuento de navidad, gracias al gran despliegue de luces que realiza
cada año, con el imponente monasterio como telón de fondo. Solo por
este impresionante edificio merece la pena visitar Guadalupe, que
es Patrimonio de la Humanidad. Una de esas construcciones que dejan
entrever el rico pasado histórico y cultural de la región
extremeña.
